
Foto | Nora Zubia @slowandchic
Cuando uno comienza a adquirir unos hábitos de vida más saludables e intenta aplicarlos en su día a día, se suele atravesar por un periodo de adaptación que no va exento de caos y agobios. Caos porque a veces uno no sabe ni por dónde empezar y entonces nos liamos. Y agobios porque cuando decides cambiar tu estilo de vida y estás tan convencido de ello, desearías que todo fluyera ya con todos esos cambios incorporados que te has marcado.
Pero como todo en la vida, esta etapa pasa y desaparece. Y entonces van llegando etapas nuevas. Etapas que, si has ido llevando una trayectoria más o menos consciente y uniforme, serán de afianzamiento de conocimientos, de estabilidad en todos los sentidos y de crecimientos -sí, ¡más crecimiento! – añadidos. Y precisamente, en eso de crecimientos añadidos nos vamos a centrar hoy. Sigue leyendo



