QUE IDEAL SERÍA…

REFLEXIÓN

Foto | Nora Zubia @slowandchic

¡Marchando una de redes para hoy!

Que ideal sería que todos tuviéramos una vocación y que todos pudiéramos dedicarnos a ella, cuidándola y mimándola además como oro en paño, ¿verdad?
Que ideal sería que todos aquellos que se dedican a ser médicos ejerciesen su profesión desde una vocación sincera, ¿verdad?
Que ideal sería que no existiesen médicos que un día antes de que un pequeño fuera diagnosticado con un tumor cerebral le dijesen a su madre embarazada que lo que necesita el niño -¡qué ya había estado tres veces en urgencias!- es ir a un psicólogo porque solo quiere llamar la atención ante el próximo nacimiento de su hermano y que su dolor de cuello y sus vomitonas constantes se deben a eso, ¿verdad?
Que ideal sería que no existiesen médicos que tratasen de pesado a un señor con unas inusuales manchas en la piel, al cual durante dos años le hicieron creer que lo que tenía era una especie de dermatitis y que con cremas y potingues todo iba a estar bien, -hasta que alguien decide hacerle una prueba a consciencia y esa dermatitis acaba siendo un tipo de cáncer-, ¿verdad?
Que ideal sería que no existieran médicos que jugasen a ser médicos, ¿verdad?
Pues hoy vamos a hacer un llamamiento a esos médicos descontentos y poco afables, a esos médicos que en vez de ejercer su profesión juegan con nuestra salud y les vamos a pedir que hagan STOP por un momento y reflexionen… Y entonces quizás empiecen a copiar a esos colegas que verdaderamente se mueven por vocación.
Qué ideal sería conseguir “la conversión” de al menos uno de ellos, ¿verdad?


Caminantes, puede que hoy consigamos algo… .


¡FELIZ DÍA!

PÉRDIDA DEL APETITO, ALTERACIÓN DE LOS SABORES, NÁUSEAS Y VÓMITOS

APETITO, SABORES, NÁUSEAS Y VÓMITOS

Pues sí. No podemos negarlo. Los tratamientos contra el cáncer suelen acarrear efectos secundarios de lo más variopintos. Algunos son más llevaderos, otros lo son menos. Hay quien se libra de ellos. Hay quien no se libra, pero sabe vivir con ellos. Y hay quien, además de no librarse, los lleva francamente mal… Nuestro post de hoy va dedicado a todos esos efectos secundarios relacionados con el apetito: la falta del mismo, la alteración de sabores, y, como no, las náuseas y los vómitos. Ojalá, ojalá, y estas pautas os ayuden a sobrellevar todo esto mejor…

Pérdida del apetito y alteración de los sabores.

Durante los tratamientos oncológicos, especialmente durante la quimio, la falta de apetito suele reinar dentro de nosotros. Al que más y al que menos, se le hace cuesta arriba cumplir con la necesidad de comer. Y es que, no es solo que nuestro apetito disminuya, es que, además, es bastante común que cuando comemos, todo nos sepa a metal o simplemente, no nos sepa a nada. Dicho de otro modo, ya no disfrutamos con la comida. Evidentemente, con todo esto, es muy entendible que las ganas de comer se disipen. No obstante, como a estas alturas, ya todos sabemos lo importante que es comer, COMER BIEN, habrá que ponerle remedio al asunto. Aquí van algunas pautas al respecto: Sigue leyendo

DIGÁMONOS COSAS BONITAS

CARLES CAPDEVILA

Foto | Nora Zubia @slowandchic

Hoy nuestro post se lo dedicamos a todos esos valientes, que ahora estrellas, brillan allá arriba. Y recuperamos lo que hace unos días os contábamos en redes sociales porque hoy… lo confesamos… no hemos llegado a tiempo de tener listo el post que en realidad teníamos programado. Pero lo sabéis, lo sabemos… a veces, no todo sale como uno quisiera. Adaptémonos a las circunstancias y a seguir caminando… ¿nos acompañáis? Vamos allá:

Lo conocimos gracias a una entrevista que le realizó hace tiempo a la doctora Odile. Nos gustó su manera de entrevistarla y nos transmitió un no sé qué, qué sé yo… Desde entonces, lo seguíamos… Su partida al cielo de las estrellas bonitas nos deja un sabor de boca amargo, en una época de más partidas de valientes conocidos, y valientes desconocidos -¡seguro!- allá arriba y en una época en la que parece todo anda más revuelto de lo normal. Hoy más que nunca reflexionemos gracias a estas palabras que esa, ahora estrella, nos dejó. Caminantes, hoy no hablamos nosotras, hoy os habla Carles Capdevila. ¡Gracias infinitas Carles! Intentaremos decirnos cosas bonitas. (Gracias también a nuestra traductora. El texto original está en catalán. Esta es una traducción del original). Sigue leyendo

LAS COMPARACIONES, SON ODIOSAS

COMPARACIONES

Foto | Nora Zubia @slowandchic

Marchando una de redes… 🙂

No hace mucho, en una clase de yoga, el profe antes de comenzar nos dijo que nos centrásemos en nuestro trabajo, que escuchásemos a nuestro cuerpo y que trabajásemos con él en base a sus propias capacidades, sin importarnos lo que los demás hacían o dejaban de hacer. En aquel momento, mi cabeza hizo click y pensé enseguida en aquella idea, pero trasladada a nuestros caminantes…

Y así nos plantamos en un 24 de mayo cualquiera o quizás no cualquiera. Pero un 24 de mayo en el que queremos recalcar la importancia de nunca compararse con nadie. Ni en la vida en general, ni ante una enfermedad. Somos seres únicos, y especiales -¡oh sí! todos tenemos nuestra gotita de aroma especial, ¡creéroslo!- de cuerpo, mente y alma completamente diferentes a las de mi vecino de al lado. Sabiendo eso, compararme con alguien, no es acertado, ni para lo bueno, ni para lo malo. Querámonos como somos y como estamos. Sanos o enfermos valemos oro. Y centremos fuerzas en ese ser y estar del momento presente. No nos desviemos comparándonos con nadie, porque eso caminantes, no suma. Y aquí estamos para SUMAR. SIEMPRE. SIEMPRE.


¿Estáis de acuerdo? 😉 Pues entonces ¡venga!, y ya de paso, a sumar un día nuevo. Porque la vida, a fin de cuentas, es eso, una suma de días presentes…


Hoy, ¡sed felices!

LAS LECCIONES DE MIRELLA

MIRELLA BYN

Cuando una tarde de enero de 2016 nos enteramos en el patio del colegio que Mirella tenía cáncer nos quedamos perplejas. Para aquel entonces, Jaque llevaba una rodadura de apenas dos meses. Estábamos despegando, pero, aun así, algo dentro de mí me impulsaba a acercarme inmediatamente a Mirella y tenderle una mano, hablarle de Jaque, hablarle de tantas cosas que podía hacer a partir de ahora y que le podrían venir bien para la que se avecinaba… Mi socia, que siempre es más comedida para todo, me frenó un poco, me hizo ver que quizás era mejor darle tiempo al tiempo, que quizás lo último que necesitara Mirella en aquel momento fuera eso. Y como sé que a ella la pasión no la ciega como a mí, le hice caso. Cuando algo te apasiona tanto, que bien viene tener a alguien que te mantenga con los pies en la tierra, ¿verdad? Así que, me contuve… Sí, ¡me contuve! ¡Pero solo una semana! ¡Jajaja! Justo una semana después de conocer la noticia, decidí que ya era suficiente “contención”. Como no sabía cómo estaba anímicamente Mireya, pensé que escribirle un mensaje al móvil era la mejor vía de acercarme a ella para no atosigarla en persona y en pleno patio de colegio. Y así lo hice. A los diez minutos de haber enviado aquel mensaje, Mirella me llamó. Os confieso que hasta nerviosa me puse. No esperaba aquella veloz llamada. Incluso llegué a pensar que me llamaba para decirme “mira bonita, métete en tus asuntos…” 😊. Pero no. Y ahora, echando la vista atrás y con todo lo que sabemos de Mirella y de su forma de ser, pensamos, “claro que no”. Respiré aliviada cuando me dio las gracias por haberle tendido la mano. Y también respiré aliviada cuando la noté tan entera, tan positiva, tan llena de buena energía… Cero lamentaciones, cero compasiones, cero tremendismos… Primera lección de Mirella.

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