Entrevista. Charles Moore: “El plástico está haciendo estragos en los animales” *(y en la salud humana)

https://elpais.com/sociedad/2019/10/08/actualidad/1570544274_398711.html

EL SUEÑO DE VIDA DE NAGORE

NAGORE

Nagore, leo esto en tu cuenta de Instagram “la vida me ha apretado y casi ahogado, pero también me ha dado y da la oportunidad de poder seguir, de poder escribir y poder reunirnos en este salón virtual acompañada siempre por todos vosotros. Y si todo esto, estas vivencias sirven para ayudar a alguno de vosotros por lo menos que sirva para hacer un bien, para dar esperanza y fuerza para que no os rindáis nunca ni mucho menos tiréis la toalla. Jamás” … Y me quedo muda. Me dejas con una sensación tremenda de que quizás no valoro todo lo que tengo siempre que puedo. Y me dejas con unas ganas inmensas de darte un abrazo lleno de cariño y de fuerza y de decirte bien claro y bien fuerte, ¡gracias! ¡Gracias por compartir tu historia y de hacerlo con esa perspectiva de vida que suma tanto! ¿Sabes una cosa? Compartiendo tu historia, nos ayudas a todos. A algunos a apreciar más lo que tenemos. Y a otros, que quizás se sientan muy identificados, a darles unas buenas dosis de garra y de empuje para recorrer su camino.

Caminantes, hoy tenemos a Nagore Taboada en Jaque. Leedla, sed valientes y adentraros en esta entrevista y conoced su historia… Y solo os adelanto esto a modo de pregunta, ¿es posible vivir y hacerlo bonito compaginando el cáncer con mucho más? Nagore tiene la respuesta. Nagore es la respuesta…

¡Allá vamos caminantes! ¡Allá vamos Nagore! ¡A seguir cumpliendo con ese gran sueño que nos cuentas! Y por supuesto, gracias de todo corazón por tu tiempo para responder estas preguntas.

Nagore, bienvenida a Jaque. Estoy repasando tu historia… y, si te soy honesta, no sé muy bien por dónde empezar esta entrevista… Veamos, paso a paso, cuéntanos a grandes rasgos quién eres, a que te dedicas y donde vives.

Gracias por darme la oportunidad de poder hablar a través de vuestra página, de darme voz y sobre todo gracias por dar visibilidad a este tipo de cáncer. Soy como solemos autodenominarnos nosotras mismas una mamá con metas. Tengo 2 preciosos hijos Kimetz y Uxue de 9 y 3 años.  Soy jubilada obligada ya que mi cáncer no me permite poder trabajar, aunque eso no quita para que sea muy activa, no solo en lo que a mi enfermedad se refiere, también con mi vida en general. Soy formadora de paciente Activo- Paciente Bizia de Osasun Eskola (Osakidetza), del programa: “Cuidando mi salud después del cáncer”. Pertenezco a dos asociaciones que luchan contra el cáncer: una nacional, la Asociación Cáncer de Mama Metastásico -CMM-, y la otra Guipuzcoana, ASGICER. He colaborado en alguna ocasión con la Asociación AECC Gipuzkoa. Vivo en Rentería en un pueblo que está muy cerca de Donosti, mi ciudad natal, en la cual siempre que puedo me dejo perder por sus calles y por su largo paseo de su bonita playa.

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MIGUEL Y SU MUNDO DE AGâRA YOGA

 

 

 

 

 

 

DEFINITIVAEmpecé a practicar yoga cuando mi pequeña más pequeña tenía 7 meses. Empecé sin saber apenas nada sobre el yoga, buscando simplemente empezar a moverme de nuevo tras el embarazo y buscando paliar de algún modo los continuos dolores de espalda que tenía (cuando no nos movemos, nos acaba doliendo todo). Y confieso una vez más que, igual que fue yoga, pudo haber sido cualquier otra cosa… Pero el azar quiso que el horario y la situación del centro de yoga en el que me inicié me vinieran de perlas. Bueno, eso, y que “mi ángel de la guarda” de nombre hermana encontrara el centro buceando por Internet. Y, aunque los primeros días salía anonadada con los cánticos iniciales y finales de cada clase… algo me decía que no lo dejara. Le di la oportunidad y, el yoga me dio la oportunidad a mí: de volver a moverme, de estirarme, de aprender a respirar, de ganar en autocontrol, de ayudarme a conocerme mejor… En definitiva, ¡de sentirme fenomenal física y psíquicamente cada vez que le dedico un tiempo!

Y claro, cuando años después llegó “ese gran punto de inflexión en mi vida”, en el que todo dio un vuelco debido a un cáncer importante y muy cercano en mi familia, y vi lo mucho que el yoga podía llegar a sumar en la vida de cualquiera, incluidas personas enfermas, me sentí reconfortada y aún más agradecida de que el yoga ya formara parte de mi vida.

Y así, como quien no quiere la cosa, han pasado casi 7 años. 7 años de práctica y 7 años de conocer a alguien especial y que hoy está detrás de un centro de yoga llamado Agâra Yoga. Esa persona se llama Miguel y hoy lo traigo a Jaque porque, por un lado, conocerlo aunque sea por este medio, os puede aportar mucho, y, por otro lado, porque ha decidido que quiere sumar granos de arena en este mundo de ritmo loco y frenético que nos ha tocado vivir… Su primer grano de arena está relacionado con el mundo del cáncer. ¿De qué se trata? Pues de ofrecer clases de yoga especialmente diseñadas para personas que tienen o han tenido cáncer. Clases que serán gratuitas y que por ahora se impartirán todos los martes de los meses de abril y mayo a las 10:30 de la mañana. Forman parte del programa de Humanización Oncológica del Área Sanitaria de Lugo. Para más información no dudéis en llamar al 982815476 / 677524729 o en escribir a contacto@agarayoga.es.

Y ahora caminantes, leed atentamente y entre líneas a Miguel. Merece la pena. Y, por supuesto, si yo fuera vosotros, y estuviera por la ciudad, no dejaría escapar la oportunidad de conocerle y de adentrarme en alguna de sus clases.

Gracias Miguel, por esta entrevista y ¡por tanto más!

Miguel, ¿sería descabellado decir qué el yoga es uno de los pilares de tu vida? En caso afirmativo, ¿por qué?

Para nada descabellado. El yoga va más allá de un programa de ejercicios con los que sentirte bien, es una forma de vida, es encontrar el equilibrio en tu camino, hacia un “yo” mejorado, tratando de unir cuerpo y mente.

¿Cómo has llegado hasta este punto? Cuéntanos un poco tu historia con esta disciplina… Sigue leyendo

HEIDI A CORAZÓN ABIERTO

HEIDI

Estrenamos invitada en Jaque. Y como siempre, ¡no es una invitada cualquiera! Os doy algunas pistas: tiene 43 años, 3 peques, cáncer de mama metastásico y unas ganas locas de vivir. ¡Sí! Heidi, o @heiheise como la conocemos en Instagram, irrumpe hoy por aquí y nos deja boquiabiertos con su historia de subidas y bajadas. Y es que, compaginar un embarazo gemelar con un cáncer de mama no es pan comido… y esto caminantes, solo es el comienzo de la historia.

Heidi, gracias por abrirnos las puertas de tu corazón y por traernos hoy a Jaque una nueva lección de vida, llena de coraje, fuerza y generosidad. Ojalá y tu actitud incesantemente luchadora, pero también honesta cuando el miedo y los días menos llevaderos afloran, ayuden a quien lo pudiera necesitar. Desde Jaque te mandamos grandes dosis de energía de la buena y un abrazo cargadito de ánimo y de cariño.

Caminantes, Heidi nos habla de hilos que a veces parece que se rompen, de días ganados y de un deseo ferviente de que un día “algo” detenga “esto”. Y “esto” es cáncer de mama metastásico. Ese cáncer que pese a latir con fuerza, está un poco olvidado. Quizás, porque es muy duro pensar en ello. Pero debemos saber que existe y debemos ser conscientes de que a muchas mujeres les ha tocado y que, de momento, aunque sea muy fuerte decirlo, no tienen cura…

(Si os apetece contribuir de algún modo con la causa del cáncer de mama metastásico, aquí tenéis el link a su web )

Sin más preámbulos, ¡os dejo con Heidi!

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TINTE NATURAL

barros

Foto @slowandchic

Hace algunas semanas os enseñaba la mini coleta que había conseguido donar y os contaba que tenía un pequeño problema con mis canas (no tanto de cantidad, sino de velocidad, jeje, ¡son como Rayo McQueen en sus mejores épocas, aparecen a la velocidad del rayo!). Y os vaticinaba un post sobre un tinte diferente que estaba probando. Pues allá vamos. Os pongo en antecedentes primero.

Hasta hace algún tiempo me teñía una vez al mes. Sabía de antemano, que, como un reloj, debía hacer visita puntual a la peluquería. Y todo iba bien…

Por si os lo estáis preguntando, la respuesta es sí: me teñía con un tinte químico. Supuestamente, era un tinte de calidad y, por tanto, menos agresivo, o así me lo dijeron en la peluquería… De hecho, era bastante carete, y, parece que, en tintes químicos, como en muchas otras cosas, la calidad va casi siempre de la mano de su coste. (Debemos destacar además que en la actualidad hay muchos avances en este campo y, los tintes de ahora nada tienen que ver con aquellos tintes atiborrados de amoniacos poco controlados de antaño).

El caso es que, pese a que sabía que no me estaba echando el peor tinte del mercado, eran químicos que una vez al mes acechaban la piel de mi cabeza, para, ipso facto, pasar al sistema linfático y al torrente sanguíneo y alterar ya de paso el PH de mi cuero cabelludo.

Y así, cada vez que salía de la peluquería me decía a mi misma que, no debía seguir echándome tintes una vez al mes, porque, pese a los avances, hay evidencia científica clara que asocia el uso de tintes químicos con la aparición de linfomas, leucemias y cánceres de mama principalmente. Sigue leyendo