CACAO VERSUS COLA CAO VERSUS NESQUICK

CACAO VS COLACAO VS NESQUICK

Foto | Nora Zubia @slowandchic

No solemos ser tan directas. Que los nombres de dos productos contantes y sonantes figuren en el título de un post es poco común en Jaque. Pero en este caso queríamos ser bien claras y no andarnos con florituras. Lo vemos necesario para concienciaros verdaderamente. Y es que nos parte el corazón cada vez que vemos como hay niños que desayunan -o incluso ¡desayunan y cenan! – leche con Cola Cao o Nesquick cada día. O más bien, Cola Cao o Nesquick con leche. No, no nos estamos tirando de la moto… Una servidora ha visto como un niño le añade a su leche con donuts ¡¡¡8 cucharadas soperas bien colmadas de Nesquick!!! Si, ya lo de los donuts vaya, vaya, vaya… pero la guinda del pastel, es tal cantidad de Nesquick… En fin. Al lío 😉. Sigue leyendo

ALIMENTOS QUE SUBEN EL AZÚCAR EN SANGRE

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Foto | Nora Zubia @slowandchic

Hace algunas semanas dedicábamos un post a aquellos alimentos que nos ayudaban a mantener el azúcar en sangre a raya. El asunto así estaba cojo, y había que dedicarle también un post a aquellos alimentos que justo hacen lo contrario: que el azúcar nos suba. Ya puestos, vamos a enfatizar también lo importante que es mantener los niveles de glucosa estables a lo largo del día. Para conseguir esto, hay que controlar los picos bruscos de glucemia: comiendo 5 veces al día, de manera ordenada, y sin saltarnos ninguna comida, lo conseguiremos casi con toda seguridad. Esto del azúcar en sangre es importante para todos, pero fundamental para personas que tienen -o han tenido- cáncer y, obviamente, para personas diabéticas. Sigue leyendo

EL PESCADO (Y EL MARISCO)

13 JULIO

Foto | Nora Zubia @slowandchic

Nos encanta el pescado. Nunca hemos sido muy carnívoras, y, desde que sabemos todo lo que sabemos, ¡mucho menos! 😉 Sin embargo, hay pescados y pescados. Con algunas nociones básicas al respecto, y, en caso de duda, podremos saber siempre por cuáles pescados debemos decantarnos y por cuáles no. Lo que siempre os decimos, si estamos sanos, conseguiremos sumar para seguir estándolo y, si estamos enfermos, conseguiremos ayudar a nuestro organismo a capotear la enfermedad. Sea cáncer, sea cualquier otra… Sigue leyendo

LA LECHE

11 ENERO

Foto | Nora Zubia @noriisima

En Jaque al cáncer no tenemos pelos en la lengua. Nos gusta meternos en camisas de once varas y por ello, comenzamos semana con otro tema un tanto controvertido: ¿leche sí o leche no?

¿Os gusta la leche? Tanto, que pasáis de teorías sobre su consumo recomendado o no recomendado. O, por el contrario, ¿ya la habéis desterrado de vuestra alimentación? ¿Y os habéis decantado por la opción de sustituirla por otras alternativas?

Sea cual sea vuestra posición, seguid leyendo… Sigue leyendo

LA CARNE

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Foto | Nora Zubia @noriisima

Sí, somos conscientes de ello: tal vez muchos al ver de qué trata el post de hoy y ver que está encuadrado en la categoría de alimentos prohibidos os echéis las manos a la cabeza y penséis, otras pesadas más con lo de la carne, y ni tan siquiera os asoméis a la web para leerlo. Pero no por ello podíamos dejar de hablar de un tema tan importante tanto para prevenir la enfermedad como para acatarla. Y no, no es una moda. No es ir de “guays” tampoco. Mucho antes de que la OMS publicara aquel polémico informe que generó tantas reacciones y protestas, ya se sabía del poco favor que las personas nos hacemos a nosotras mismas consumiendo carne día sí día también. El asunto ha sido más que estudiado: el consumo de grandes cantidades de carne roja se ha asociado a un incremento en la posibilidad de sufrir cáncer, especialmente colorrectal, de esófago, de estómago, de próstata, de vejiga y de mama. Nos guste más, nos guste menos, el dato está ahí.

Ahondemos en el tema.

Por un lado, pensemos en la dieta qué hemos estado llevando durante años… ¿Cuánta carne a la semana consumimos? ¿Y al día? Y es que como todo, el problema no es consumir carne de vez en cuando, sino consumir carne casi a todas horas, en comidas, en cenas ¡e incluso en desayunos! Y encima, en muchas ocasiones, carne de poca calidad: ¿alguna vez al freír un filete éste os ha soltado una especie de espumilla?.. A mí sí, más de una vez. ¿Y sabéis qué es en realidad esa espumilla? Pues hormonas, antibióticos, toxinas, etc. del animal en cuestión. Vamos, dicho de otro modo, carne de muy mala calidad.

Por otro lado, tenemos que recordar que no somos animales carnívoros. Ni nuestra mandíbula, ni nuestros dientes, ni nuestro intestino son como los de los animales carnívoros. ¿Alguna vez os lo habíais planteado? No estamos preparados para asimilar y digerir la carne. Nuestro intestino es tan largo que tardamos una eternidad en desechar las proteínas cárnicas que comemos. Y esto, no puede ser bueno. Debemos asumir que somos animales omnívoros y que nuestra prioridad ha de ser la fruta y la verdura.

¿Qué es lo más destacable de la carne?:

  • Es rica en grasas saturadas y grasas trans. Grasas no saludables y asociadas con un mayor riesgo de sufrir cáncer.
  • Es tremendamente pobre en fibra. Y esto ya sabemos lo que significa, causa además de que aumente el riesgo de padecer cáncer de colon.
  • Es rica en tóxicos: pesticidas (contenido incluso mayor que en los vegetales), hormonas (utilizadas para incrementar el crecimiento de los animales) y restos de antibióticos (utilizados cuando el animal se encuentra enfermo).
  • Es inflamatoria. Ya sabemos que debemos tener mucho cuidado con los alimentos que producen inflamación porque las células cancerígenas se desenvuelven como pez en el agua en zonas inflamadas. ¿Por qué la carne es inflamatoria? Pues porque los animales suelen estar alimentados por piensos ricos en omega 6, sustancia muy inflamatoria de la que en otro post hablaremos largo y tendido.
  • Está cargada de conservantes, entre los que destacan los nitritos y los nitratos. La industria utiliza estas sustancias para disfrazar el semblante que se le queda a la carne tras matar al animal: en cuanto empiezan a pasar los días, se empieza a pudrir y su aspecto se torna medio gris medio verde y así, nadie daría un duro por ella. Sin embargo mediante todas estas sustancias consiguen “poner guapa” a la carne, con un semblante rojo que invita a su compra. El problema es que tanto los nitritos como los nitratos son potentes cancerígenos.
  • Está envasada casi siempre en plásticos que desprenden sustancias tóxicas. El bisfenol A, que está ligado con el cáncer de mama y de próstata, es uno de ellos.
  • Cuando la freímos o la preparamos a la brasa desprende sustancias cancerígenas.

¿Qué sería lo ideal?

  • Si tengo cáncer, restringir el consumo cárnico al máximo.
  • Si no tengo cáncer, consumiré carne de forma ocasional –una vez por semana-, intentando elegir las carnes menos grasas: pollo, pavo, conejo y si pudieran ser ecológicas tanto mejor. ¿A qué nos referimos con ecológicas? A animales que han sido criados en libertad y alimentados de una manera natural. Evitaré a toda costa las vísceras (hígado, riñones, sangre) pues es donde se acumulan más tóxicos, y los ahumados.