Recordando invitados: AMOR, VALOR Y SONRISAS

Post 300 Recordando invitados Leyre Contreras

¡Ay caminantes! Lo sé, os tengo muy abandonados por aquí… Y no sabéis bien cuanto lo lamento. Pero, literalmente, llevo algunas semanas en que no llego a todo: final de curso + preparativos vacaciones escolares -que no de una autónoma que irá con su ordenador a cuestas todo el verano- + más trabajo del normal = días demasiado intensos con menos tiempo libre que le pueda dedicar a Jaque… Pero bueno, que en redes sociales sigo al pie del cañón, ¿vale? 😉

Hoy encuentro un ratito mini mini para recordar por aquí a Leyre. De apellido Contreras. Y de LIBRO, “Amor, Valor y Sonrisas”. ¿La recordáis? Un cáncer de mama la empujó a escribir su historia en un libro que te lees -¡literalmente!- en menos que canta un gallo. Y lo que mola, mola, es que suma, suma, ¡y mucho, mucho! Positivo, sencillo, cercano y alegre, así es “Amor, Valor y Sonrisas” y así es su autora, Leyre Contreras. De verdad de la buena, ¡os doy mi palabra de Jaque!

Sin más preámbulos, recordamos aquí a esta super invitada. ¡Y apunte importante!: con la compra de este libro estaréis donando un euro a la Fundación Aladina. OH YEAH!!!

https://jaquealcancer.com/2018/01/29/amor-valor-y-sonrisas/

Anuncios

MIGUEL Y SU MUNDO DE AGâRA YOGA

 

 

 

 

 

 

DEFINITIVAEmpecé a practicar yoga cuando mi pequeña más pequeña tenía 7 meses. Empecé sin saber apenas nada sobre el yoga, buscando simplemente empezar a moverme de nuevo tras el embarazo y buscando paliar de algún modo los continuos dolores de espalda que tenía (cuando no nos movemos, nos acaba doliendo todo). Y confieso una vez más que, igual que fue yoga, pudo haber sido cualquier otra cosa… Pero el azar quiso que el horario y la situación del centro de yoga en el que me inicié me vinieran de perlas. Bueno, eso, y que “mi ángel de la guarda” de nombre hermana encontrara el centro buceando por Internet. Y, aunque los primeros días salía anonadada con los cánticos iniciales y finales de cada clase… algo me decía que no lo dejara. Le di la oportunidad y, el yoga me dio la oportunidad a mí: de volver a moverme, de estirarme, de aprender a respirar, de ganar en autocontrol, de ayudarme a conocerme mejor… En definitiva, ¡de sentirme fenomenal física y psíquicamente cada vez que le dedico un tiempo!

Y claro, cuando años después llegó “ese gran punto de inflexión en mi vida”, en el que todo dio un vuelco debido a un cáncer importante y muy cercano en mi familia, y vi lo mucho que el yoga podía llegar a sumar en la vida de cualquiera, incluidas personas enfermas, me sentí reconfortada y aún más agradecida de que el yoga ya formara parte de mi vida.

Y así, como quien no quiere la cosa, han pasado casi 7 años. 7 años de práctica y 7 años de conocer a alguien especial y que hoy está detrás de un centro de yoga llamado Agâra Yoga. Esa persona se llama Miguel y hoy lo traigo a Jaque porque, por un lado, conocerlo aunque sea por este medio, os puede aportar mucho, y, por otro lado, porque ha decidido que quiere sumar granos de arena en este mundo de ritmo loco y frenético que nos ha tocado vivir… Su primer grano de arena está relacionado con el mundo del cáncer. ¿De qué se trata? Pues de ofrecer clases de yoga especialmente diseñadas para personas que tienen o han tenido cáncer. Clases que serán gratuitas y que por ahora se impartirán todos los martes de los meses de abril y mayo a las 10:30 de la mañana. Forman parte del programa de Humanización Oncológica del Área Sanitaria de Lugo. Para más información no dudéis en llamar al 982815476 / 677524729 o en escribir a contacto@agarayoga.es.

Y ahora caminantes, leed atentamente y entre líneas a Miguel. Merece la pena. Y, por supuesto, si yo fuera vosotros, y estuviera por la ciudad, no dejaría escapar la oportunidad de conocerle y de adentrarme en alguna de sus clases.

Gracias Miguel, por esta entrevista y ¡por tanto más!

Miguel, ¿sería descabellado decir qué el yoga es uno de los pilares de tu vida? En caso afirmativo, ¿por qué?

Para nada descabellado. El yoga va más allá de un programa de ejercicios con los que sentirte bien, es una forma de vida, es encontrar el equilibrio en tu camino, hacia un “yo” mejorado, tratando de unir cuerpo y mente.

¿Cómo has llegado hasta este punto? Cuéntanos un poco tu historia con esta disciplina… Sigue leyendo

ENCORDADAS, by ANA OLIVO

encordadas1

Ana Olivo es una y muchas cosas a la vez. Es superviviente de un cáncer de mama. Pero también una aventurera nata con dotes para la escritura. No en vano, ya ha publicado tres libros y ya ha estado de expedición en el Ártico. ¿Cómo? ¿Expedición en el Ártico? ¡Venga ya! ¿Estás de guasa? Pues no.

Hoy la entrevistamos. Nos cuenta algunos entresijos de aquella memorable aventura en los confines más fríos de la tierra junto a otras supervivientes de cáncer y que ella tan bien la relata en Encordadas, su último libro.

¿Preparados y listos para conocer un poco mejor a esta bonita jabata cuyo hobby number one es V I V I R? Ana, ¡¡¡mil millones de gracias por esta entrevista y por tanto más!!!

Hola Ana, ¡bienvenida a Jaque! Brevemente, ¿quién eres? Sigue leyendo

TINTE NATURAL

barros

Foto @slowandchic

Hace algunas semanas os enseñaba la mini coleta que había conseguido donar y os contaba que tenía un pequeño problema con mis canas (no tanto de cantidad, sino de velocidad, jeje, ¡son como Rayo McQueen en sus mejores épocas, aparecen a la velocidad del rayo!). Y os vaticinaba un post sobre un tinte diferente que estaba probando. Pues allá vamos. Os pongo en antecedentes primero.

Hasta hace algún tiempo me teñía una vez al mes. Sabía de antemano, que, como un reloj, debía hacer visita puntual a la peluquería. Y todo iba bien…

Por si os lo estáis preguntando, la respuesta es sí: me teñía con un tinte químico. Supuestamente, era un tinte de calidad y, por tanto, menos agresivo, o así me lo dijeron en la peluquería… De hecho, era bastante carete, y, parece que, en tintes químicos, como en muchas otras cosas, la calidad va casi siempre de la mano de su coste. (Debemos destacar además que en la actualidad hay muchos avances en este campo y, los tintes de ahora nada tienen que ver con aquellos tintes atiborrados de amoniacos poco controlados de antaño).

El caso es que, pese a que sabía que no me estaba echando el peor tinte del mercado, eran químicos que una vez al mes acechaban la piel de mi cabeza, para, ipso facto, pasar al sistema linfático y al torrente sanguíneo y alterar ya de paso el PH de mi cuero cabelludo.

Y así, cada vez que salía de la peluquería me decía a mi misma que, no debía seguir echándome tintes una vez al mes, porque, pese a los avances, hay evidencia científica clara que asocia el uso de tintes químicos con la aparición de linfomas, leucemias y cánceres de mama principalmente. Sigue leyendo

PIM PAM PUM

pim pam pum

Foto NORA ZUBIA @slowandchic

PIM. PAM. PUM.

Tengo que escribir un post que cause impacto.

Tengo que escribir un post que siga animando a quien, aún no se haya animado, a que se haga con nuestro #calendariosolidario.

Tengo que escribir un post que convenza.

Tengo que escribir un post que nos ayude a que los 80 calendarios que nos quedan -que ni son muchos, pero tampoco son tan pocos como para que se empolven para siempre en una caja- vuelen a vuestras manos.

Y, voy a ser muy franca. No tengo ni idea de por donde empezar. Ni de qué decir ya.

Tengo miedo de aburriros y, lo que sería peor, de cansaros. Yo sé que seguís a Jaque no por un calendario, sino por otros muchos motivos. Y, claro, que semana sí, semana también os hable del “dichoso calendario” … ¿quizás os crispe los nervios? No lo sé.

El caso que, quien no arriesga, no gana. Y voy a correr el riesgo, apostando fuerte a que, si este post fuera una partida de cartas, esta resultaría ser esa última carta definitiva y ganadora. Vamos, que, dicho de otro modo, este post será el último de este estilo y causará impacto y os animará a…

  • comprar el calendario si aún no lo habéis hecho, o
  • a enseñarle a tu mejor amiga el calendario para darle envidia y que ella también se lo compre, o
  • a contarle a tu vecina que es enfermera “fíjate que maravilla tener un calendario en el que apuntar todas tus guardias”, o
  • a contarle a la prima de tu madre que empieza con quimio en unos días “que es fantástico tener un sitio en donde ir apuntando las quimios que ya has ido finiquitando”, o
  • a hacerle un regalo especial e inesperado a alguien para un bonito 2019, o
  • a compartir en vuestros grupos de whatsapp el asunto con mucha efusividad para que alguien se anime, o
  • a compartir en vuestro muro de Facebook o en vuestra cuenta de Instagram o de Twitter un mensaje animoso que diga lo chulo y solidario que es el calendario.

Pero… siempre hay un pero 😉 … ese pero que estoy segura es el pero más grande que os detiene…  ¡¡¡cuesta 10 euros!!! Y es que, como dice mi madre, “hija, no me extraña que a veces la gente no quiera pagar 10 euros por un calendario, mira lo que me acaban de regalar en esta tienda, un calendario para el 2019. Y gratis”. Sigue leyendo