LAS “E-” QUE DEBEMOS EVITAR

E-

Foto | Nora Zubia @slowandchic

Arrancamos semana descifrando etiquetas. Si queremos cuidarnos y evitar consumir de manera habitual “E-“ poco aconsejables para nuestra salud no nos queda otro remedio. Al menos mientras la industria siga en la línea “del todo vale”.¡Advertencia! Si necesitáis gafas, id a por ellas 😉. Como son ingredientes poco recomendados, intentan disimularlos mencionándolos en ridículos tamaños de letra – ¡en fin Serafín!

Si realmente esta cuestión os preocupa y os gustaría empezar a controlar las “E-” que inundan la mayoría de productos envasados, podéis ir haciendo una lista que os ayude a localizarlas a la hora de comprar. Puede ser otra lista más que llevéis con vosotros cuando vayáis al supermercado. La otra mitad de Jaque aún recuerda cuando siendo niña iba a hacer la compra con su progenitora – ¡una verdadera adelantada a su tiempo en esta cuestión! – y ésta sacaba de su carterita un papelito con una lista de las “E-” más sospechosas. Y fiel a aquella lista, intentaba evitar comprar productos que  contuviesen esas sospechosas “E-“.

Antes de dar paso a esas principales “E-” que debemos evitar, expliquemos lo que son y porqué la industria se empeña en atiborrar sus productos con ellas.

Las “E-” son aditivos, conservantes, espesantes… Como sus nombres vislumbran, su fin normalmente es hacer que los alimentos (y bebidas) se conserven mejor durante más tiempo y/o ganen en sabor y/o color, mejorando su aspecto en muchos casos. Con este simple apunte ya cae de cajón una cosa: cuanto más procesado sea un alimento, más sustancias de este tipo contendrá. De ahí que nuestra mejor opción, independientemente de saber leer etiquetas o no, sea siempre apostar por productos frescos.

Dicho esto, vamos allá con nuestra lista de “E-“. Hemos hecho una pequeña selección, seguro nos quedan muchas en el tintero… Pese a eso, esta selección puede ser un buen comienzo para adentrarnos en el Universo E-:

E-102. Colorante artificial de origen químico. ¿Qué produce? Hace que los niveles de histamina suban, lo que puede conllevar el desarrollo de alergias tanto de tipo respiratorio como dermatológico. También hay datos que indican una posible relación con trastornos de hiperactividad (TDHA). ¿Casualidad qué cada vez haya más niños hiperactivos y qué cada vez seamos más alérgicos y a más cosas? Ahí lo dejamos… La encontramos fundamentalmente en:

  • Caramelos y chicles.
  • Refrescos y bebidas isotónicas.
  • Helados.
  • Cereales de desayuno industriales.
  • Condimentos para paellas.
  • Patatas fritas de bolsa.

E-230, E-231 y E-232. Conservantes procedentes del petróleo. ¿Qué producen? Están íntimamente relacionados con el cáncer de vejiga. Las encontramos fundamentalmente en:

  • La piel los cítricos. No desaparecen, aunque lavemos con agua y frotemos a conciencia. Así que, ojo al dato con consumir piel de cítricos. En caso de querer hacerlo, apostad por cítricos ecológicos.

E-239. Conservante sintético derivado del amoniaco y del formaldehído. Su uso evita la aparición de mohos y determinados tipos de bacterias. ¿Qué produce? Todo indica que podría ser potencialmente cancerígeno. La encontramos fundamentalmente en:

  • Conservas de pescado.
  • Cortezas de queso.

E-240. Aditivo muy tóxico incluso en pequeñas dosis derivado también del formaldehído. ¿Qué produce? Es un carcinógeno demostrado si se respira o consume de manera continuada -cáncer nasofaríngeo– que además provoca alergias. La encontramos fundamentalmente en:

  • Cervezas.
  • Geles.
  • Cremas.
  • Champús.

E-249, E-250, E-251 y E-252. Nitritos que funcionan de conservantes. ¿Qué producen? Son muy tóxicos. Tened especial cuidado con la E-250 debido a que forma nitrosaminas, una sustancia estrechamente relacionada con la aparición de cáncer de páncreas y cáncer digestivo. Las encontramos fundamentalmente en:

  • Carnes ahumadas.
  • Patés.
  • Embutidos.
  • Preparados de carnes (salchichas, por ejemplo).
  • Cervezas.

E-284. Ácido bórico. ¿Qué produce? Afecta al sistema nervioso. La encontramos fundamentalmente en:

  • Algunos enjuagues bucales.

E- 320. Conservante sintético. ¿Qué produce? En pequeñas dosis puede llegar a aumentar el colesterol y a provocar alergias. Parece estar además muy relacionado con el desarrollo de tumores de hígado. La encontramos fundamentalmente en:

  • Mantequillas.
  • Aceites industriales.
  • Puré de patatas.

E-407. Espesante hecho con carragenano. Obtenidos de algas rojas, lo cual a priori suena bien. Sin embargo, los procesan para conseguir un preparado más concentrado. ¿Qué produce? Está relacionado con la inflamación -atentos los sufridores de dolores de cabeza-, pudiendo originar úlceras y, también, una vez más alergias. Además, parece que debilita el sistema inmune. Especialmente, deben evitar su consumo en grandes cantidades los niños, las mujeres embarazadas y las personas enfermas. La encontramos fundamentalmente en:

  • Embutidos.
  • Salsas.
  • Helados.
  • Yogures y postres de cuchara.

E-62l. Glutamato monosódico. Se trata de un potenciador de sabor. ¿Qué produce? Está relacionado con el aumento de la obesidad en muchas de las personas que lo consumen de manera habitual. ¿Uno de los motivos? ¡Incrementa la sensación de hambre! Muy desaconsejable en personas que padezcan enfermedades neurológicas (esquizofrenia, párkinson, epilepsia, alzhéimer). Si se consume en grandes dosis, también podría multiplicar las reacciones alérgicas y los ataques de asma. La encontramos fundamentalmente en:

  • Pastillas de caldo.
  • Sopas de sobre.
  • Pizzas.
  • Platos precocinados.
  • Productos fritos.

***Actualmente ya hay oncólogos que alertan que, los estudios llevados a cabo sobre todos estos aditivos tienen en cuenta el consumo de una sola “E-” de manera aislada, pero no se centran en evaluar la interacción de varias “E-” entre sí. Es evidente que el resultado de esta interacción no será muy positivo… ***

Caminantes, por favor, NO OS AGOBIÉIS. Pensad que lo que nos importa en todo esto no son las excepciones (los días en que salimos, esa comida con amigos, ese cumpleaños, ese antojo puntual, las vacaciones etc.). Lo que importa es el día a día, lo que en nuestra casa compramos y comemos de manera cotidiana. Y es precisamente en esos productos cotidianos y básicos de nuestro día a día en los que debemos centrarnos.  Fijaos pues en ellos y haced una primera criba de ellos con la lista de “E-” no deseables. Una vez dado este primer paso, todo será más fácil y empezará a ser menos cuesta arriba. Y lo repetimos: apostad lo más posible por las opciones frescas y naturales, cuantos menos productos procesados consumamos, ¡mucho mejor! Es terriblemente difícil en nuestra sociedad, pero no es imposible, y aunque sean detalles pequeños, van sumando también. Aquí, todo cuenta 😊.

Anuncios

2 comentarios en “LAS “E-” QUE DEBEMOS EVITAR

  1. Pingback: CACAO VERSUS COLA CAO VERSUS NESQUICK | Jaque al Cáncer

  2. Pingback: EL EQUILIBRIO DEL SODIO | Jaque al Cáncer

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s