EL VINO TINTO

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Foto | Nora Zubia @slowandchic

¿Una copita de vino tinto? ¿Alguien gusta?

Así es. Como os podréis imaginar, el vino tinto está incluido en esa lista de alimentos -bueno, más bien de bebidas– recomendados para nuestra salud. Eso sí, no os penséis que su consumo es a diestro y siniestro, cual legumbres, frutas y verduras. ¡No! Qué esto no sirva de excusa ahora para que nuestros caminantes le empiecen a dar al tinto sin mesura, ¡jeje! En este caso más que nunca, debemos tener unas pautas de consumo muy claras.

Empecemos aclarando el porqué de que el vino tinto sea óptimo para nuestra salud. La cosa se da gracias a que uno de los componentes del vino tinto es el resveratrol. Bonita palabra, ¿eh? Y bonito su significado. Se trata del polifenol “anti cáncer” más importante, no en vano podría llegar a conseguir: Sigue leyendo

LA SAL

27 JUNIO

Foto | Nora Zubia @slowandchic

¡Oh sí! Lo confieso. Estamos editando este post y yo no puedo dejar de pensar en mis progenitores, que últimamente le dan un salero al salero importante, jeje, nunca mejor dicho. Con la excusa de su hipotensión. Y en realidad hay que tener cuidado con esta creencia. No pensemos que la sal no es mala del todo y que si tendemos a tener la tensión baja es bueno que consumamos mucha sal. Cierto es que no es tan perjudicial como el azúcar, pero decir que su consumo no nos afecta negativamente son palabras mayores. Sigue leyendo

CREMAS Y OTROS PRODUCTOS DE COSMÉTICA E HIGIENE

13 ABRIL

Foto | Nora Zubia @slowandchic

Hoy la inspiración no nos acompaña mucho. Tal vez en parte sea debido al tema sobre el que hoy queremos hablaros. Nos adentramos en el mundo de la cosmética un poco más, haciendo especial hincapié en las cremas. Y para qué negarlo, es un tema tan controvertido como difícil de plantear. Sin embargo, queremos salir airosas y tratarlo de un modo objetivo, claro y sencillo. Tras el post dedicado a los desodorantes nos dimos cuenta de lo mucho que os preocupa la cosmética, y no queremos defraudaros :).

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LA CARNE

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Foto | Nora Zubia @noriisima

Sí, somos conscientes de ello: tal vez muchos al ver de qué trata el post de hoy y ver que está encuadrado en la categoría de alimentos prohibidos os echéis las manos a la cabeza y penséis, otras pesadas más con lo de la carne, y ni tan siquiera os asoméis a la web para leerlo. Pero no por ello podíamos dejar de hablar de un tema tan importante tanto para prevenir la enfermedad como para acatarla. Y no, no es una moda. No es ir de “guays” tampoco. Mucho antes de que la OMS publicara aquel polémico informe que generó tantas reacciones y protestas, ya se sabía del poco favor que las personas nos hacemos a nosotras mismas consumiendo carne día sí día también. El asunto ha sido más que estudiado: el consumo de grandes cantidades de carne roja se ha asociado a un incremento en la posibilidad de sufrir cáncer, especialmente colorrectal, de esófago, de estómago, de próstata, de vejiga y de mama. Nos guste más, nos guste menos, el dato está ahí.

Ahondemos en el tema.

Por un lado, pensemos en la dieta qué hemos estado llevando durante años… ¿Cuánta carne a la semana consumimos? ¿Y al día? Y es que como todo, el problema no es consumir carne de vez en cuando, sino consumir carne casi a todas horas, en comidas, en cenas ¡e incluso en desayunos! Y encima, en muchas ocasiones, carne de poca calidad: ¿alguna vez al freír un filete éste os ha soltado una especie de espumilla?.. A mí sí, más de una vez. ¿Y sabéis qué es en realidad esa espumilla? Pues hormonas, antibióticos, toxinas, etc. del animal en cuestión. Vamos, dicho de otro modo, carne de muy mala calidad.

Por otro lado, tenemos que recordar que no somos animales carnívoros. Ni nuestra mandíbula, ni nuestros dientes, ni nuestro intestino son como los de los animales carnívoros. ¿Alguna vez os lo habíais planteado? No estamos preparados para asimilar y digerir la carne. Nuestro intestino es tan largo que tardamos una eternidad en desechar las proteínas cárnicas que comemos. Y esto, no puede ser bueno. Debemos asumir que somos animales omnívoros y que nuestra prioridad ha de ser la fruta y la verdura.

¿Qué es lo más destacable de la carne?:

  • Es rica en grasas saturadas y grasas trans. Grasas no saludables y asociadas con un mayor riesgo de sufrir cáncer.
  • Es tremendamente pobre en fibra. Y esto ya sabemos lo que significa, causa además de que aumente el riesgo de padecer cáncer de colon.
  • Es rica en tóxicos: pesticidas (contenido incluso mayor que en los vegetales), hormonas (utilizadas para incrementar el crecimiento de los animales) y restos de antibióticos (utilizados cuando el animal se encuentra enfermo).
  • Es inflamatoria. Ya sabemos que debemos tener mucho cuidado con los alimentos que producen inflamación porque las células cancerígenas se desenvuelven como pez en el agua en zonas inflamadas. ¿Por qué la carne es inflamatoria? Pues porque los animales suelen estar alimentados por piensos ricos en omega 6, sustancia muy inflamatoria de la que en otro post hablaremos largo y tendido.
  • Está cargada de conservantes, entre los que destacan los nitritos y los nitratos. La industria utiliza estas sustancias para disfrazar el semblante que se le queda a la carne tras matar al animal: en cuanto empiezan a pasar los días, se empieza a pudrir y su aspecto se torna medio gris medio verde y así, nadie daría un duro por ella. Sin embargo mediante todas estas sustancias consiguen “poner guapa” a la carne, con un semblante rojo que invita a su compra. El problema es que tanto los nitritos como los nitratos son potentes cancerígenos.
  • Está envasada casi siempre en plásticos que desprenden sustancias tóxicas. El bisfenol A, que está ligado con el cáncer de mama y de próstata, es uno de ellos.
  • Cuando la freímos o la preparamos a la brasa desprende sustancias cancerígenas.

¿Qué sería lo ideal?

  • Si tengo cáncer, restringir el consumo cárnico al máximo.
  • Si no tengo cáncer, consumiré carne de forma ocasional –una vez por semana-, intentando elegir las carnes menos grasas: pollo, pavo, conejo y si pudieran ser ecológicas tanto mejor. ¿A qué nos referimos con ecológicas? A animales que han sido criados en libertad y alimentados de una manera natural. Evitaré a toda costa las vísceras (hígado, riñones, sangre) pues es donde se acumulan más tóxicos, y los ahumados.