EL KALANCHOE

1 FEBRERO

Foto | Nora Zubia @noriisima

Hace tiempo, aquel seguidor tan especial -¿os acordáis de él?- nos hizo llegar otra valiosa información que, sinceramente, desconocíamos. Era información relacionada con los buenos usos medicinales que el Kalanchoe tenía. Comenzamos a investigar y empezamos a alucinar con la multitud de propiedades fascinantes que tiene el consumo de la dichosa planta para nuestra salud. Además, es una aliada perfecta para prevenir o darle jaque al cáncer. Visto lo visto, tenía que ser protagonista por un día en nuestra web, ¡sí o sí! 🙂 Antes de meternos de lleno en el asunto, queremos agradecer a ese seguidor su interés por la web desde el primer momento y, por supuesto, el hecho de que comparta con nosotras tan provechosa información. ¡Gracias!

¿El Kalanchoe? Cuando escuché este nombre, inmediatamente me trasladé a mis veranos de antaño. No era raro escuchar a mi madre hablar de sí el Kalanchoe (o Colombiana, nombre con el que se le conoce en Sudamérica) necesitaba agua o dejaba de necesitarla. Y hasta ahí puedo leer… Veinte años más tarde descubro que tiene poderes mágicos.

El Kalanchoe pertenece a la familia de las Crasuláceas y existen hasta 125 variedades de la misma. Sin embargo, son sólo tres las más estudiadas:

  1. Kalanchoe pinnata (Bryophyllum pinnatum). Se la conoce también como Siempre Viva.
  2. Kalanchoe daigremontiana (Bryophyllum daigremontianum). Se la conoce también como Aranto o Espinazo del Diablo.
  3. Kalanchoe gastonis-bonnieri (Bryophyllum gastonis-bonnieri). Se la conoce también como Oreja de Burro.

Estéticamente todas tienen los mismos rasgos: hojas carnosas, color verde medio tirando a oscuro y cubierta cérea.

¿Y con cuál de estas tres especies nos quedamos?

Con las tres, puesto que las tres coinciden en propiedades beneficiosas para la salud.

¿Y cómo introduzco el Kalanchoe en mi vida?

Muy fácil, sobre todo, porque no debemos cocinarlas, ¡jajajaja! Lo ideal es consumir sus hojas crudas para que no pierdan ningún poder. Su sabor de matices dulces o semi-ácidos la convierte en un ingrediente perfecto para ensaladas, zumos o infusiones. Su uso también puede ser tópico. Las hojas machacadas como cataplasma o su zumo mezclado con aceite resultan en un ungüento dermatológico magnífico: anti inflamatorio, anti hemorrágico, con propiedades analgésicas, astringentes y cicatrizantes.

¿Puedo consumirla sin ningún tipo de límite ni control?

Pues no. Hay que tener cuidado con esto. Existen estudios clínicos que señalan que puede llegar a ser tóxica si se abusa de su consumomás de 5 gramos/día, por kilo de peso de la persona, su consumo se torna tóxico. Así pues, la dosis recomendada es 10 veces inferior a esta cantidad, siendo lo recomendable 30 gramos diarios de hoja fresca repartidos en dos tomas a lo largo del día. Importantísimo dato a tener en cuenta: reduce las contracciones uterinas por lo que debe evitarse su consumo durante el embarazo.

¿Cuáles son sus poderes mágicos? 

Aunque no lo creáis, el Kalanchoe ha sido estudiado en numerosos laboratorios de universidades y hospitales de todo el mundo. Todos los estudios concluyen que tiene efectos anti cancerosos, antihistamínicos, antiinflamatorios, anti diabéticos, antiálgicos -contra el dolor- y anti ulcerosos. Su extraordinaria composición es la culpable de todo esto: flavonoides, ácidos grasos, y triterpenoides, como los bufadienólidos. Si profundizamos vemos que los bufadienólidos tienen actividad citotóxica ante diferentes líneas celulares cancerígenas, dicho de otro modo, tienen actividad anti tumoral, de ahí que el Kalanchoe sirva para prevenir y combatir el cáncer. Evidentemente, todo esto no solo es bueno para el cáncer, también sirve para combatir enfermedades psicológicas (esquizofrenia, crisis de pánico, miedos, ansiedades…), cólicos renales, diarreas, abscesos, hipertensión…

Su uso en Europa es pequeñísimo, sin embargo en América del Sur, el Kalanchoe pinnata es un aliado de la medicina tradicional. Lo utilizan tanto para combatir  la tos, como para tratar úlceras o curar y aliviar heridas, golpes, quemaduras, picaduras de insecto y otras enfermedades de la piel. En India su uso también está muy extendido en el tratamiento de enfermedades hepáticas.

Si llegados a este punto estáis pensando en haceros con algún Kalanchoe para cultivar en casa no penséis que es una idea descabellada, ¡para nada! Tanto si vivís en una casa grande o pequeña, con o sin jardín:

  • Primero, su tamaño no es inmenso y la más grande podría alcanzar los 6 metros de altura, pero la mayoría no supera el metro de altura.
  • Segundo, se adapta tanto a exteriores como a interiores. Es más, soporta sin problema el ambiente seco que las calefacciones generan. Lo que peor lleva son las heladas criminales del invierno. Así que, eso sí debéis tenerlo en cuenta, nada de bajas temperaturas para el Kalanchoe.
  • Tercero, sus cuidados no son complicados: agua abundante en verano y escasa en invierno. Un consejo al respecto sería que dejéis secar la tierra entre riego y riego. ¿Fácil, no? Por cierto, tened en cuenta que crecen como la espuma. De una sola planta pueden generarse más de mil.

¿Qué? ¿Os animáis? Ponemos todos un Kalanchoe en nuestra vida 🙂

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11 comentarios en “EL KALANCHOE

  1. Enhorabuena por el post.

    Quiero dar las gracias a Paula y su familia, que me han regalado una planta y me está sirviendo de mucha ayuda.

    Gracias también a vosotras por hacer llegar esta información a tanta gente.

    Un abrazo.

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  2. Hola!! Me gustaría que me resolvierais una duda que tengo. Las Kalanchoe con flores de distintos colores que vemos a la venta en las floristerías podrían entrar en este grupo del que habláis??
    Lo digo porque yo creía que no pero una persona que tiene una farmacia y también vende productos naturales me dijo que si. Y yo he intentado buscar por internet y no he visto nada.
    Gracias, y enhorabuena por vuestro blog. Me encanta 😉

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    • Hola María!! Así es, el Kalanchoe del que hablamos es el que venden en las floristerías, con flores incluidas. No hace falta complicarse 🙂 Nos alegra mucho que te guste el blog. Gracias por escribirnos. Un gran abrazo!!!

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  3. Hola!! Me gustaría que me resolvierais una duda. Las Kalanchoe con flores de distintos colores que se ven a la venta en las floristerías entrarían en este grupo?
    Gracias y enhorabuena por el blog. Me encanta 😉

    Le gusta a 1 persona

  4. Hola!, quería saber si a la par de la ingesta del kalanchoe, es bueno hacer dieta alcalina. Estoy con medicación oncológica: Sunitinib(Sutent), la idea es consumir el kalanchoe al mismo tiempo. Sí, quisiera que me dijeran si puedo comer hoy la hoja de daigremontiana, mañana pinnata o las otra, debido a que mis plantas no son tan grandes, entonces, así, alternando, podría hacer que crezcan más. Muchas gracias por compartir tanta información

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    • Hola Lin! Lo primero, la dieta alcalina, al igual que la antiinflamatoria, suma mucho en pacientes oncológicos y no hay problema en que sigas una dieta de este tipo y consumas kalanchoe también. Tampoco debería haber interferencias con tu tratamiento convencional. Lo segundo, las variedades de kalanchoe que nos comentas son correctas y puedes alternarlas. Eso sí, nunca excedas el máximo aconsejado (está indicado en el post). Gracias a ti, sin vosotros esto no tendría sentido 😉 Un abrazo grande y mucho ánimo!!

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