COMIDA ECOLÓGICA

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Foto | Nora Zubia @slowandchic

Qué ideal sería que todas las personas pudiésemos tener en casa un huertito en el que plantar los alimentos base de nuestro día a día. ¿Verdad? A muchos esto os encantaría y a otros, hasta este momento, os daría igual. Sin embargo, ponemos la mano en el fuego que tras leer este post, a todos esos a los que os daba igual, ya no os iba a dar tan igual… 😉 Uy, que nos enrollamos como las persianas… cuando tenemos ante nosotras un tema tan importante y al mismo tiempo tan difícil de plantear, a veces no sabemos muy bien por dónde empezar. Sigue leyendo

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SEMILLAS DE CÁÑAMO

2 MAYO

Foto | Nora Zubia @slowandchic

Lino, sésamo, chía y ahora ¡cáñamo! Sumamos otro tipo de semillas a nuestra lista :).

Las semillas de cáñamo son una gran fuente de proteína vegetal natural. Crecen en plantas que no necesitan mucho para crecer: poca agua y ¡¡nada de pesticidas!! Fantástico, ¿no? Sin embargo, en los últimos tiempos han pasado totalmente desapercibidas en nuestras cocinas. Y es una lástima. Probad a comprarlas e introducirlas en vuestra dieta de cada día. Además de beneficiar a vuestra salud, serán un complemento estupendo de vuestros platos: ¡no veáis lo riquísimas que están! Sigue leyendo

EXCESO DE RADICALES LIBRES Y DE ESTRÉS OXIDATIVO

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Foto | Nora Zubia @slowandchic

Ya sabéis que opinamos que para luchar contra algo debemos conocer a la perfección ese algo. Como la vida misma ¿acaso no? Cuando de niños -y no tan niños- queremos fastidiar a alguien, procuramos hacerlo con algo que a ese alguien le duela y le importe de verdad. Si apenas le conocemos, difícilmente daremos en el clavo de lo que realmente le molesta.

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EL AGUA

5 FEBRERO

Foto | Nora Zubia @noriisima

¿Cuántas veces hemos oído eso de “hay que beber mucha agua”? Seguro que muchas. Y, ¿cuántos sabemos el porqué de tal afirmación? Seguro que no todos. Pues bien, saber cuál es el porqué de las cosas suele ayudar a entenderlas y asimilarlas mejor. Y esto a su vez, nos suele facilitar la puesta en práctica adecuada de las cosas 🙂 . Sigue leyendo

LA CARNE

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Foto | Nora Zubia @noriisima

Sí, somos conscientes de ello: tal vez muchos al ver de qué trata el post de hoy y ver que está encuadrado en la categoría de alimentos prohibidos os echéis las manos a la cabeza y penséis, otras pesadas más con lo de la carne, y ni tan siquiera os asoméis a la web para leerlo. Pero no por ello podíamos dejar de hablar de un tema tan importante tanto para prevenir la enfermedad como para acatarla. Y no, no es una moda. No es ir de “guays” tampoco. Mucho antes de que la OMS publicara aquel polémico informe que generó tantas reacciones y protestas, ya se sabía del poco favor que las personas nos hacemos a nosotras mismas consumiendo carne día sí día también. El asunto ha sido más que estudiado: el consumo de grandes cantidades de carne roja se ha asociado a un incremento en la posibilidad de sufrir cáncer, especialmente colorrectal, de esófago, de estómago, de próstata, de vejiga y de mama. Nos guste más, nos guste menos, el dato está ahí.

Ahondemos en el tema.

Por un lado, pensemos en la dieta qué hemos estado llevando durante años… ¿Cuánta carne a la semana consumimos? ¿Y al día? Y es que como todo, el problema no es consumir carne de vez en cuando, sino consumir carne casi a todas horas, en comidas, en cenas ¡e incluso en desayunos! Y encima, en muchas ocasiones, carne de poca calidad: ¿alguna vez al freír un filete éste os ha soltado una especie de espumilla?.. A mí sí, más de una vez. ¿Y sabéis qué es en realidad esa espumilla? Pues hormonas, antibióticos, toxinas, etc. del animal en cuestión. Vamos, dicho de otro modo, carne de muy mala calidad.

Por otro lado, tenemos que recordar que no somos animales carnívoros. Ni nuestra mandíbula, ni nuestros dientes, ni nuestro intestino son como los de los animales carnívoros. ¿Alguna vez os lo habíais planteado? No estamos preparados para asimilar y digerir la carne. Nuestro intestino es tan largo que tardamos una eternidad en desechar las proteínas cárnicas que comemos. Y esto, no puede ser bueno. Debemos asumir que somos animales omnívoros y que nuestra prioridad ha de ser la fruta y la verdura.

¿Qué es lo más destacable de la carne?:

  • Es rica en grasas saturadas y grasas trans. Grasas no saludables y asociadas con un mayor riesgo de sufrir cáncer.
  • Es tremendamente pobre en fibra. Y esto ya sabemos lo que significa, causa además de que aumente el riesgo de padecer cáncer de colon.
  • Es rica en tóxicos: pesticidas (contenido incluso mayor que en los vegetales), hormonas (utilizadas para incrementar el crecimiento de los animales) y restos de antibióticos (utilizados cuando el animal se encuentra enfermo).
  • Es inflamatoria. Ya sabemos que debemos tener mucho cuidado con los alimentos que producen inflamación porque las células cancerígenas se desenvuelven como pez en el agua en zonas inflamadas. ¿Por qué la carne es inflamatoria? Pues porque los animales suelen estar alimentados por piensos ricos en omega 6, sustancia muy inflamatoria de la que en otro post hablaremos largo y tendido.
  • Está cargada de conservantes, entre los que destacan los nitritos y los nitratos. La industria utiliza estas sustancias para disfrazar el semblante que se le queda a la carne tras matar al animal: en cuanto empiezan a pasar los días, se empieza a pudrir y su aspecto se torna medio gris medio verde y así, nadie daría un duro por ella. Sin embargo mediante todas estas sustancias consiguen “poner guapa” a la carne, con un semblante rojo que invita a su compra. El problema es que tanto los nitritos como los nitratos son potentes cancerígenos.
  • Está envasada casi siempre en plásticos que desprenden sustancias tóxicas. El bisfenol A, que está ligado con el cáncer de mama y de próstata, es uno de ellos.
  • Cuando la freímos o la preparamos a la brasa desprende sustancias cancerígenas.

¿Qué sería lo ideal?

  • Si tengo cáncer, restringir el consumo cárnico al máximo.
  • Si no tengo cáncer, consumiré carne de forma ocasional –una vez por semana-, intentando elegir las carnes menos grasas: pollo, pavo, conejo y si pudieran ser ecológicas tanto mejor. ¿A qué nos referimos con ecológicas? A animales que han sido criados en libertad y alimentados de una manera natural. Evitaré a toda costa las vísceras (hígado, riñones, sangre) pues es donde se acumulan más tóxicos, y los ahumados.