PRECAUCIONES A LA HORA DE TOMAR EL SOL

TOMAR EL SOL

Foto | Nora Zubia @slowandchic

Como anillo al dedo nos viene este post, ya inmersos en plena época estival y con una ola de calor acechando 😉.

El sol. Ya os lo hemos dicho muchísimas veces: nuestro cuerpo necesita del sol. Suma puntos en nuestro estilo de vida saludable, siempre y cuando, tengamos en cuenta una serie de precauciones básicas… precauciones que además deberíamos cumplir a rajatabla. De lo contrario, algo que a priori es positivo puede tornarse en un peligroso factor de riesgo.

Pero, comencemos por el principio. ¿Por qué necesitamos sol? Resumiendo, podemos decir, porque el sol le ayuda a nuestro organismo a sintetizar la vitamina D. Y esta vitamina es elemental para nuestra buena salud. En este post os hablábamos largo y tendido sobre ella, sobre los problemas que se podrían generar si tuviésemos un déficit de vitamina D, etc., etc. Sigue leyendo

EL AJO

1 ABRIL

Foto | Nora Zubia @slowandchic

Ayer ya lo hablábamos, las semanas a veces son largas e intensas, y reconocemos que esta primera semana post vacacional nos está costando más de lo normal. Y, sin embargo, pese al sueño y al cansancio acumulado de toda la semana, la inspiración sigue aquí. Nos repetimos una vez más: puede que las ganas de ayudar y la ilusión de que esta aventura triunfe tengan mucho que ver… 🙂 Sigue leyendo

EL EJERCICIO FÍSICO

9 MARZO

Foto | Nora Zubia @slowandchic

Muchas veces relacionamos el estar enfermos o cansados con la ausencia de ejercicio físico. Parece que, si uno padece alguna dolencia o enfermedad, debe dedicarse al reposo absoluto. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. En aquel famoso post sobre los neurotransmisores se veía claramente en aquel cuadro-resumen cómo la práctica de ejercicio físico de manera regular provocaba el correcto funcionamiento de la noradrenalina norepinefrina, el neurotransmisor que se encarga de reducir el estrés y la pena, así como de mejorar la concentración y la capacidad de pensar. Sigue leyendo

LAS ALGAS

25 ENERO

Foto | Nora Zubia @noriisima

Os voy a confesar algo que prácticamente nadie sabe porque son de esas cosas que uno se suele guardar para uno mismo. Soy bastante escrupulosa con determinadas cosas. Por ejemplo, con las toallas de los baños ajenos. Incluso en las casas de mis mejores amigas intento secarme con papel, o, en su defecto, al aire. Son de esas manías que una no puede evitar. Y ojo, no porque las toallas de mis amigas estén sucias :), sino porque a una le salen esos ramalazos y… ¡qué se le va a hacer! De niña, creo que lo era aún más. En eso salí a mi madre, no a mi padre. Aún recuerdo tardes de playa con mi hermana y mis primas, escapando de mi padre que se dedicaba a colocarse algas en la cabeza cual sombreros estrafalarios para luego intentar hacer lo mismo en nuestras cabezas. A mí –bueno, y creo que a las demás también- nos daba aquello un asco tremendo… Sigue leyendo