COME LO QUE TE APETEZCA

ADA

https://elpais.com/sociedad/2019/05/23/actualidad/1558635795_212524.html

Ada Yonath es Premio Nobel. No estamos hablando de una química de pacotilla. Y lo que dice en la entrevista que acabo de publicar en el blog respecto a la longevidad, respecto a las enfermedades, como el cáncer, y respecto al tejemaneje de las farmacéuticas es sumamente interesante.
 
Veamos, si buena parte de las muertes por cáncer están asociadas a defensas bajas, sistema inmune tocado, etc. ¿Por qué no le hacemos caso verdadero y eficiente a este dato? ¿Por qué no nos dedicamos a fortalecer a nuestro sistema inmune siempre qué podamos? Y no, no estoy hablando de hacerlo a base de suplementos o más medicamentos -que pudieran traer consigo nuevos efectos secundarios- sino que hablo de lo más básico y elemental qué tenemos para conseguir esto: fortalecernos con lo que comemos. ¿Cuál es el problema de explicar en una consulta de oncología qué los tratamientos contra el cáncer minan a las células cancerígenas, pero también a las células buenas y qué por eso nos sentimos tan mal durante los tratamientos y por eso la capacidad de nuestro sistema inmune cae en picado? ¿Por qué no mencionamos y aconsejamos comer desde el comienzo de la enfermedad cosas que ayuden a qué nuestro sistema inmune no esté tan débil? Cualquier buen médico que se precie debería saber a estas alturas de la humanidad que no es lo mismo desayunar cada día un donut que un plato de fruta. Cualquier buen médico que se precie debería de poner de manifiesto a sus pacientes la importancia de la alimentación. Dejémonos ya de remilgos y de esa obsesión por no querer entrar por el aro en esta cuestión. Dejémonos ya, de decir “come lo que te apetezca” tan a la ligera. Puedes comer lo que te apetezca, claro que sí, pero a sabiendas de lo que conlleva hacerlo. Y, sabiendo esto, que cada persona elija.
 
Respecto al complejo tema de las farmacéuticas… ¡Buff! No puede ser que primen las ganancias y el poder por encima de la salud. No puede ser que no se desarrollen más antibióticos porque económicamente no les compensa. Y es que, como dice Ada casi al final de la entrevista: “Los laboratorios me odian. Les digo que están tomando malas decisiones al no diseñar nuevos antibióticos, entiendo que necesitan ganancias para sus inversores, pero si más y más personas vuelven a morir a los 50 años o a los 60, ya no van a tener consumidores para los tratamientos caros.”
 
Caminantes, ¿no será qué nos estamos centrando en buscar lo más novedoso, moderno, etc. pero pasando por alto lo más básico y elemental? ¿Acaso es coherente qué me trate con la quimio más novedosa y poderosa del mundo si no cuido al mismo tiempo las cosas más elementales cómo mis defensas y mi sistema inmune?
Y, los grandes avances en investigación contra el cáncer, esos costísimos -a todos los niveles- tratamientos que se consiguen son muy necesarios e importantes, ¡¡¡por supuesto!!! Pero, cuidado, esto no significa que se pueda descuidar la investigación y la inversión en cosas “menos grandes” como los antibióticos. Y es que, si me curo de una cosa gorda, pero me caigo por una cosa menos gorda, ¿qué sentido tiene ya todo?
 
Ada vuelve a poner sobre la mesa lo que ya se viene diciendo desde hace mucho. Es difícil, pero hay que reaccionar. Y hay que tomar consciencia de ello. No pensaba volver a ser tan intensa estos días con una nueva reflexión así, pero cuando cae en mis manos material de este tipo, me hierve la sangre, necesito contároslo, darle una vuelta compartida y deciros además que a veces no entiendo nada… Sobre todo esos “come lo que te apetezca” que se escuchan día tras día en muchas consultas. Y es lo que menos entiendo, porque creo que sería lo más sencillo de cambiar…
En fin. Que al final eso que el lunes os decía que se quedaba de momento en el tintero, ha salido antes de lo que imaginaba…
 
¡Bonito día caminantes y mucha buena energía volando va!

LA REMOLACHA

REMOLACHA

Foto | Nora Zubia @slowandchic

Batiburrillo de ideas en mi cabeza. Sentimientos que afloran. Y un no saber por dónde empezar este post debido a mi estado personal actual. Y estaréis pensando, ¿por qué tanto lío para hablar de la remolacha? Pues sí. Y tenéis razón. ¿Pero no os sucede que según estéis a nivel personal vuestro trabajo toma un aire u otro? Eso es justo lo que me está sucediendo a mí en este momento. Penúltimo día de marzo y por aquí andamos ya preparando un post que se publicará justo a la vuelta de Semana Santa. Se avecinan semanas intensas y un parón en Jaque. Primer parón desde que esta aventura comenzara hace ya más de un año. Y entonces, justo hoy, que entraba en nuestros planes adelantar trabajo y sentarnos a editar un post sobre la remolacha, os asomáis nuevos caminantes por aquí. O quizás no tan nuevos, pero sí nuevos interactuando con nosotras. Y nos agradecéis nuestra labor. Y encima de maneras bonitas y halagadoras. Y entonces nos inyectáis ánimos -a veces tan necesarios- y la convicción de que todo esto sirve para algo. Y entonces, el post de la remolacha da un giro y se torna en un POST SOBRE LA REMOLACHA. ¡Gracias, gracias y más gracias! Sigue leyendo

EL AGUACATE

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Foto | Nora Zubia @slowandchic

La otra mitad de Jaque define así de bien a esta fruta, que muchos confunden con verdura y que otros muchos no sabrían contestar qué es verdaderamente… “algo de sabor exquisito, con una consistencia tierna y cremosa a la vez y que permite múltiples combinaciones”. Definición casi de diccionario, ¿verdad? ¡Jeje! Definición que se debe a la estrecha relación que mantiene a día de hoy mi socia con el aguacate “desde que en los últimos tiempos mi hijo mayor y yo nos hemos vuelto unos forofos del aguacate y lo tomamos en cualquier momento del día…” Y echa la vista atrás y sentencia que la culpa de este amor verdadero por el aguacate me la debe, “aún me acuerdo la primera vez que nos invitasteis a comer a casa y tu marido nos hizo guacamole, ¿te acuerdas?”. Pues claro que me acuerdo 😊. También me acuerdo de lo rico que le salió. Y de lo bien que lo pasamos. Sigue leyendo

EL AJO NEGRO

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Foto | Nora Zubia @slowandchic

Hace ya tiempo os presentamos al señor ajo y a sus múltiples propiedades. Hoy, os presentamos a uno de sus primos: el señor ajo negro. Si la lista de virtudes del ajo ya era grande, la del ajo negro en grandísima…

¿Qué es exactamente el ajo negro?

Es ajo crudo fresco pero fermentado de manera natural tras un proceso que oscila entre los 60 y los 90 días.

¿Cómo es? ¿A qué sabe? ¿Cómo huele? ¿Cómo lo como?

Como su nombre indica, es negro. Y a pesar de que su color pudiera apuntar a un sabor tremendamente fuerte, la realidad es que no. Su sabor es mucho más  llevadero que el del ajo tradicional y, de hecho, en poco se parece al clásico sabor del ajo. Nosotras diríamos que tiene un sabor curioso, sorprendente y agradable. Su olor, también es mucho más suave. En cuanto a su textura, es blandengue y “pringosillo”. A nosotras nos gusta añadírselo a nuestras tostadas de pan de centeno, bien solas con ajo negro -un aperitivo magnífico- o bien con aguacate, pimienta negra y AOVE , mmm… ¡riquísimas! Sigue leyendo