LA ESTEVIA

estevia

Foto | Nora Zubia @slowandchic

¡Oh la estevia! ¡Cuánto hemos oído hablar de ti en los últimos tiempos! ¿Verdad caminantes? Tanto que ya te vemos incluso por las estanterías de muchos supermercados… Pero, ¡ojo! Normalmente esa estevia tan comercializada y con un precio tan bajo, levanta sospechas y no son sospechas infundadas. Si leéis la etiqueta os daréis cuenta que poco tiene de estevia verdadera y natural…

Aunque parezca algo novedoso y moderno lo cierto es que la estevia lleva siglos empleándose como planta medicinal y como edulcorante natural. Esta planta procede de Sudamérica y sorprende que, pese a su sabor intensamente dulce -para que os hagáis una idea, su poder edulcorante supera entre 30 y 40 veces al poder edulcorante de la sacarosa-, no contenga ni una sola molécula de azúcar. Es el único edulcorante natural cien por cien seguro: su índice glucémico es de cero y no cuenta con ninguna caloría. Esto la convierte en favorable tanto para personas obesas como para personas diabéticas. Sigue leyendo

EL KUZU

10 agosto

Foto | Nora Zubia @slowandchic

Desde que este camino comenzara, sois muchos los caminantes que os habéis ido uniendo a nosotras. Os queremos a todos por igual, si bien es cierto, que aquellos que soléis expresaros a modo de comentarios y/o sugerencias “os sentimos” más cerca y hasta os ponemos una cara imaginativa, jeje. Este es el caso de Carmen. Nos la imaginamos guapa y carismática y, no sabemos porque, ¡rubia!… Además, dados los incontables abrazos de bufanda que nos envía, sabemos que es una mujer muy cariñosa. Hace ya algún tiempo nos propuso que habláramos del kuzu. Aceptamos su propuesta y hoy aquí estamos, dispuestas a contaros todo lo que hemos aprendido al respecto. Reconocemos que, hasta el momento de la propuesta de Carmen, poco sabíamos sobre esta planta. Sigue leyendo

LAS ALGAS

25 ENERO

Foto | Nora Zubia @noriisima

Os voy a confesar algo que prácticamente nadie sabe porque son de esas cosas que uno se suele guardar para uno mismo. Soy bastante escrupulosa con determinadas cosas. Por ejemplo, con las toallas de los baños ajenos. Incluso en las casas de mis mejores amigas intento secarme con papel, o, en su defecto, al aire. Son de esas manías que una no puede evitar. Y ojo, no porque las toallas de mis amigas estén sucias :), sino porque a una le salen esos ramalazos y… ¡qué se le va a hacer! De niña, creo que lo era aún más. En eso salí a mi madre, no a mi padre. Aún recuerdo tardes de playa con mi hermana y mis primas, escapando de mi padre que se dedicaba a colocarse algas en la cabeza cual sombreros estrafalarios para luego intentar hacer lo mismo en nuestras cabezas. A mí –bueno, y creo que a las demás también- nos daba aquello un asco tremendo… Sigue leyendo