NEUROTRANSMISORES Y UN SEGUIDOR MUY ESPECIAL

personas 4

Foto | Nora Zubia @noriisima

El funcionamiento de nuestro organismo tiene una razón de ser. Que nuestro cuerpo y nuestra mente se comporten de un modo u otro tiene una explicación científica. Una cosa lleva a otra cosa, y así se van formando cadenas. Cadenas en todos los ámbitos: si yo sigo determinadas pautas alimenticias en mi día a día, eso propiciará un estado interno de mi organismo y esto a su vez llevará a que mi organismo desarrolle o no determinadas dolencias, por ejemplo (esto lo explicábamos ya en este post, ¿lo recordáis?). Otro ejemplo podría ser: si no descanso y duermo lo necesario, al día siguiente mi cuerpo y mi mente estarán resentidos. Notaré un cansancio físico mayor, estaré de peor humor, no tendré ganas de lidiar con nada ni nadie, etc. Aunque esto que os estamos contando pueda sonar a teoría sabida y resabida por todos, luego, nos enfrascamos tanto en nuestros menesteres diarios, que no nos paramos a pensar en todas estas, a priori, “simplezas”…

Somos francas. Muy probablemente el post de hoy no sería este de no ser porque uno de los seguidores más especiales que Jaque al cáncer tiene nos hizo llegar el cuadro que más abajo veréis (cuadro-resumen de Humberto Lobos Sucarrat, quien se basó en el libro The Upward Spiral). Para este seguidor, este tema es primordial en una web como la nuestra. Y es muy cierto. Por eso, no hemos querido dejar pasar más tiempo, y hoy os planteamos algunas de esas cadenas que mencionamos en el párrafo anterior, pero con bases científicas y concretas. Nos adentraremos en la cuestión de una manera algo más técnica y profunda. Esperemos que la complejidad del asunto nos permita elaborar un post en la misma línea de siempre: sencillo y conciso, que todos podamos entender sin mayor problema.

Comencemos. ¿Qué es un neurotransmisor? Un neurotransmisor es el encargado de transmitir información entre neuronas (las células del sistema nervioso) consecutivas. El resultado de este proceder es la sinapsis, cuya consecuencia directa es la transmisión de una serie de impulsos nerviosos. Entonces, según la orden que le demos a estos neurotransmisores, los resultados, serán unos u otros – ¿lo veis?, ya estamos hablando de otra cadena-.

Causa-Efecto-Neurotransmisores (1)

Si ahora le echamos un vistazo al cuadro lo entenderemos mucho mejor. Tomemos como ejemplo el primer neurotransmisor: la dopamina. ¿Cuándo empieza a trabajar la dopamina? Pues por ejemplo cuando practicamos ejercicio físico, cuando nos sumergimos en nuestros recuerdos más agradables o cuando expresamos nuestra gratitud hacia algo o hacia alguien. ¿Para qué trabaja la dopamina? Por ejemplo para disminuir nuestra ansiedad, para mejorar nuestro estado anímico, para tener más energía… Evidentemente, esto no es la panacea de nada ni de nadie: si practico una hora de spinning al día, haré trabajar a mi dopamina y ya no sabré lo qué es el estrés. Pues no. Todo forma parte de un engranaje mucho mayor… todo suma y todo ayuda, por eso es importante cuidar todos los ámbitos de nuestra persona y todas nuestras rutinas diarias.

Este cuadro-resumen refleja perfectamente el trabajo de los neurotransmisores y los efectos de dicho trabajo en las personas. Y sobra decir que esto es algo que todos debemos tener bien presentes. Tanto si estamos sanos como si no. Si estamos sanos, nos ayudará a seguir conservando salud y si no lo estamos, nos ayudará a salir airosos de la dolencia que sea. Para los enfermos de cáncer esta información es tremendamente valiosa…. ¡Mirad! Comer almendras activa el GABA cuya función es relajarnos… algo bien importante en caminos pedregosos como el del cáncer, ¿verdad?

Nada más que añadir, salvo dar las gracias infinitas a ese seguidor tan especial.

¡Gracias y a por todas! 🙂

BAÑOS DE SAL

15257430504_c2ab62f2a5_z

Foto | Serena Snowfield

Viernes. Ya huele a fin de semana. Y creemos que puede ser el momento preciso para que alguno ponga en práctica lo que hoy os vamos a contar. Se trata de una propuesta que seguro que a más de uno le encanta. Teniendo en cuenta los ingredientes que lleva dicha propuesta, bañera, agua caliente, relax y dos kilos de sal, la cosa apunta maneras…. aunque…  ¿Sal? ¿He leído bien? ¿Será una errata? ¡No! ¡En absoluto! Has leído bien. Sigue leyendo y verás.

Alberto Martí Bosch es un oncólogo catalán. Apuesta por una una dieta alcalina y por afrontar el cáncer de una manera holística. Y es precisamente Martí Bosch el que recomienda la hidroterapia que no es otra cosa que esto: darnos baños de unos 20-30 minutos una vez a la semana, con agua caliente y sal. El agua tendría que estar lo más caliente posible, y llenaríamos la bañera hasta la mitad. La cantidad de sal que echaríamos sería de unos dos kilos o dos kilos y medio. ¿Qué conseguimos con esto? ¿Cuál es el fin? Pues hacernos una especie de “diálisis cutánea”. Veamos:

Con el agua caliente, nuestros poros se abren. Al abrirse expulsan y reciben. Expulsan todas esas toxinas inservibles acumuladas en nuestro organismo. Y reciben lo positivo de la sal marina -esto ya lo sabíamos, ¡¿cuántas veces hemos oído qué darse baños de mar es sanísimo?!-. Es, dicho de manera más técnica, un proceso de alcalinización rápida. Y esto para personas con cáncer es perfecto. Ayudamos a nuestros riñones, pulmones e hígado a desechar ácido de nuestro cuerpo. Vamos, el nova más. Y de una manera fácil, barata e incluso placentera, ¿verdad?

Os adjuntamos el link que lleva a una de las muchas conferencias que Martí Bosch ha dado. No tiene desperdicio. En el minuto 40 menciona el asunto de los baños de sal.

https://youtu.be/RotVRPfGBz0

Suficiente por hoy. Apuntad en vuestras  listas de placeres para este fin de semana estrenaros con esta excelente propuesta. Nosotras ya nos  lo estamos imaginando: música, velas, relax, tal vez una buena lectura, agua caliente y sal. Será nuestro momento. Que sea también vuestro momento. Sanos o enfermos debemos mimarnos y disfrutar de todo cuanto sucede 🙂 .

¡Buen fin de semana!

LA TRANQUILIDAD, UNA PIEZA FUNDAMENTAL

Holding Hands

Foto | Brett Sayer

Como ya iremos viendo, el desarrollo y la fuerza del cáncer – así como su curación- dependen de un cúmulo de factores. Y otro de esos factores es, sin duda alguna, nuestro estado anímico. Y nos referimos a nuestro estado anímico antes, durante y después de la enfermedad.

Antes, para prevenir la aparición de la enfermedad.

Durante, para enfrentar a la enfermedad.

Después, para no volver a recaer en la enfermedad.

Debemos estar lo más sanos posible, tanto físicamente como psíquicamente. La importancia está repartida. Tan importante es que nuestro organismo luche como que nuestra mente también lo haga.

Además, debemos intentar vivir nuestro día a día de un modo tranquilo. El estrés nos puede llegar a perjudicar enormemente. Fundamentalmente porque genera un círculo vicioso del que es difícil escapar: cansancio, falta de sueño, mal humor, irascibilidad etc.

Seamos conscientes de esto y librémonos además de sentimientos tan dañinos como:

  • La culpa.
  • El rencor.
  • El orgullo.
  • El pesimismo.
  • El egoísmo.

Al liberarnos de ellos, nuestro interior también se apaciguará y nos llevará a la tranquilidad. Porque, no sólo es necesaria la tranquilidad circusntancial sino también la tranquilidad interior de cada uno. Necesitamos estar en paz con nosotros mismos.

Sabemos que esto no es tarea fácil. Sino todo lo contrario. Más adelante os daremos consejos y prácticas habituales al respecto.

Todo es posible.

¿Seguimos recorriendo juntos este camino?

De momento, ¡todos a disfrutar del fin de semana! 🙂