LA ACUPUNTURA

Acupuntura medica_Francisco Sole

Foto |  Il·lustra c

Muchos de vosotros lo sabéis: tanto la enfermedad en sí como los tratamientos convencionales que ayudan a combatir el cáncer –radioterapia y quimioterapia- traen consigo un sinfín de efectos secundarios. Algunos son más comunes que otros, algunos son más llevaderos que otros, pero el caso es que casi nadie se libra de alguno de ellos en mayor o menor intensidad ¿a qué sí?

Pues bien, el caso es que podemos ayudar a nuestro cuerpo a sobrellevar dignamente estos efectos secundarios (vómitos, nauseas, fatiga, insomnio…) mediante medios naturales que, si bien puede darse el caso de que a nosotros en concreto no nos ayuden, mal tampoco nos harán.

La acupuntura es una terapia alternativa que suele funcionar y que puede ayudarnos en esto.

Además, lo que decimos siempre, incluso si no padeces cáncer, puede ayudarte a lidiar con otras circunstancias de tu vida.

Expliquemos primero que es esto de la acupuntura.

La acupuntura es un componente clave dentro de la medicina tradicional china. Consiste en la inserción de agujas finas en los puntos acupunturales de nuestro cuerpo. Según esta tradición, por nuestro organismo fluye energía a través de canales energéticos o meridianos. Estos canales o meridianos pueden presentar obstrucciones que impiden que la energía fluya correctamente. Y es precisamente ahí donde el acupuntor insertará las famosas agujas. Se supone que tratando esas obstrucciones y recuperando el flujo energético normal, estaremos de paso estimulando la inmunidad. Y esto es fundamental. (Es más, incluso hay estudios en ratas que indican que esta técnica aumenta la función inmunológica y disminuye la malignidad de las células del cáncer de mama).

A colación de esto, recordemos que el paciente con cáncer padece una doble inmunodepresión: por un lado está el hecho de que la quimio o la radio inmunodeprimen, puesto que no solo “matan” al cáncer, sino también a las “células buenas” del sistema inmunitario. Por otro lado, está la carga emocional y las grandes dosis de ansiedad que la enfermedad conlleva, unidas en muchas ocasiones, a una mala alimentación y a la falta de ejercicio.

Así que, resumiendo, esta doble inmunodepresión es en realidad un cóctel motolov que puede acabar con cualquiera. La acupunutura nos ayudará a luchar contra todo esto. Incluso, podrá ayudarnos a calmar los dolores causados por el cáncer.

Recordemos algunos de los efectos secundarios más comunes a los que una persona enferma de cáncer se enfrenta:

  • Dolores causados por: neuropatías, cicatrices, etc.
  • Dolores en el sistema esqueleto-muscular
  • Problemas digestivos: náuseas, vómitos, anorexia, diarrea, estreñimiento, etc.
  • Disfunciones endocrinas: sofocos, extremidades frías, disminución de la libido, etc.
  • Disfunciones hematológicas: reducción de glóbulos rojos en sangre y de linfocitos.
  • Trastornos mentales y cognitivos: ansiedad, depresión, insomnio, etc.

Antes de concluir, resaltemos que esta terapia es segura y efectiva siempre y cuando sea realizada por profesionales cualificados.